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sábado, 3 de diciembre de 2011

Fruta para diabéticos






Frutas para la diabetes

Cuando se sufre de diabetes la alimentación es un pilar fundamental en la reducción y control de la glucemia. Uno de los grupos de alimentos a tener en cuenta son las frutas, que poseen los mejores azúcares simples que puede consumir un diabético.
Los diabéticos son personas que deben elegir cuidadosamente los alimentos a consumir, como por ejemplo las frutas. Estos alimentos contienen además defibra, hidratos de carbono simples (nutrientes que en diabetes deben ser controlados).

Los hidratos de carbono simples se transforman en glucosa y por ende, pueden aumentar la glucemia en sangre. Pero los hidratos de carbono simples que poseen ciertas frutas son los mejores carbohidratos que se pueden consumir en la diabetes.

Frutas para diabetes
  • Melocotón: 1 unidad mediana 
  • Ciruelas: 2 unidades grandes
  • Arándanos: 1 taza.
  • Bayas de acai: 1 taza
  • Frambuesas: 1 taza
  • Fresas: 1 taza
  • Moras: 1 taza
  • Granadas: 1 taza
  • Manzana: 1 unidad mediana
  • Pera: 1 unidad mediana
  • Aguacate: 1 unidad mediana
  • Plátano 1 unidad mediana
  • Naranja 1 unidad mediana
  • Toronja 1 unidad mediana,
  • Mandarina 1 unidad grande
Las frutas son fundamentales en el tratamiento del paciente diabético, por eso es importante seleccionarlas correctamente. Es posible consumir hasta 3 undiades diarias, distribuídas en las diferentes comidas.

Recuerda

  • Variar las frutas, cada una posee vitaminas, minerales y antioxidantes diferentes que ayudan al organismo.
  • A la hora de elegir entre zumos naturales y frutas enteras, es mejor elegir las frutas enteras y frescas. De esta forma estarás aportando la fibra que los zumos ya perdieron.
  • Siempre es importante consumir los alimentos, incluído las frutas, teniendo en cuenta la medicación prescripta por el médico



    fuente:red innatia

    miércoles, 30 de noviembre de 2011

    10 secretos para preparar el pavo de Navidad.


    Cuando llegan las fiestas parece que el fin del mundo viene con ellas. Salimos a comprar alimentos, bebidas, dulces y golosinas que no comemos en otras épocas del año, y que no volveremos a comer en esa cantidad hasta la próxima navidad. Nada nos importa con tal de tener la mesa llena y hacemos años tras años compras extensas que hacen que el mes de diciembre deje en rojo nuestras cuentas.
    Algunas personas sostienen que es imposible ahorrar en Navidad, pero si bien es una fecha de muchos gastos, una gran parte de ellos pueden reducirse, o por lo menos organizar un presupuesto en varias etapas y no sufrir tanto sobre fin de año.
    Planifique la cena familiar. Esto le permitirá ir comprando productos que no se echen a perder o que puedan ser freezados y usados la noche del 24. Una opción es pensar en las conservas y enlatados que mes a mes podemos ir haciendo una provista y guardando en el almacén.
    Con las carnes es importante estar atento a las temporadas, sobre todo si vamos a comprar pescado para la cena, no siempre se puede conseguir el que dice la receta y tampoco podemos comprarlo con mucha anticipación porque lo mejor es que sea fresco. Busquemos entonces su reemplazo, que seguramente será más económico e igual de rico y nos daremos cuenta que podemos gastar mejor nuestro dinero.




    Los jamones, fiambres y embutidos, podemos comprarlos crudos en las fiambrerías y terminar de curarlos en casa con tranquilidad desde unos meses antes. Obtendremos fiambres para nuestra mesa de muy buena calidad. Si no tenemos lugar para hacerlo, busquemos algunas tiendas que hagan este proceso y preguntemos si por pieza entera podemos conseguir descuento y optemos por conseguir socios que al igual que nosotros estén buscando ahorrar en compras de Navidad.
    Los vinos, champañas y otras bebidas pueden ser adquiridas con mucha anticipación. Pero en todo caso, es interesante que también busquemos las posibilidades que ofrece Internet, que para esta época previa a Navidad son muy buenas.
    Los panes y masas son más económicos si podemos dedicar una tarde a hacerlos de manera casera, además podemos conseguir todo tipo de relleno para los salados y si nos esmeramos seguramente podremos lograr una excelente entrada fría de tostadas de panes saborizados, rellenos, tostados, con aceite de ají y un buen blanco de ave (mucho más económico que los fiambres) y verdes de estación para acompañar.
    Navidad es una fecha donde regalos, compromisos, preparativos, suelen insumir gran parte de nuestros ahorros. Los pequeños detalles que nos permitan achicar el presupuesto hará que lleguemos a fin de año más tranquilos.
    fuente:ahorredinero.com

    Recomendaciones caseras para prevenir la acidez.


    La acidez es un problema muy común en nuestros días, especialmente debido a los malos hábitos alimenticios que la vida moderna ha generado. Los síntomas más frecuentes son sensación de ardor y dolores fuertes en el estómago.
    Para evitar sufrir todas estas molestias, hoy en OtraMedicina te brindamos algunas recomendaciones para prevenir el excesode acidez estomacal.
    Mantén una alimentación adecuada
    Existen alimentos que propician especialmente la acidez. Es conveniente que elimines de tu dieta aquellos platos que sean salados, ácidos, picantes o muy condimentados.
    Intenta seguir horarios de alimentación regulares y dietas saludables que incluyan muchas verduras, frutas, leches y derivados lácteos.
    Si has tenido una crisis de acidez, prueba a tomar una taza de leche orgánica, baja en grasa, ya que resulta muy beneficiosa para equilibrar el PH estomacal.
    acidez3.jpg
    Elimina hábitos perjudiciales
    Es hora de dejar los hábitos de fumar y beber. El cigarro y el alcohol elevan los niveles de acidez estomacal y desequilibran el esófago.

    Relájate
    Debes tratar de reducir el estrés e introducir cambios en tu estilo de vida, como pueden ser las técnicas de relajación o meditación. Estas prácticas ayudan a prevenir la acidez y las úlceras, sobre todo si eres una persona muy emocional o tu trabajo es muy estresante.
    Evita ciertos medicamentos
    Nunca uses antiinflamatorios no esteroides, pues tienen predisposición a desarrollar acidez en el estómago.
    Controla los ejercicios que realizas
    Debes tener cuidado al hacer ejercicios que impliquen el abdomen, pues añaden estrés a la zona, lo que puede provocar problemas digestivos.
    ¡Con estas recomendaciones tus problemas de acidez sin duda se reducirán!

    Fuente :Recomendaciones caseras para prevenir la acidez

    viernes, 25 de noviembre de 2011

    Celiaquía o celiacos.





    La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmune que se caracteriza por una inflamación crónica de la parte próxima del intestino delgado o yeyuno, causada por la exposición a la gliadina, una proteína vegetal de algunos cereales en la dieta. La gliadina es uno de los componentes del gluten (proteína presente en el trigo, la cebada, el centeno, el triticale, el kamut, la espelta y posiblemente la avena —por cuestiones de contaminación cruzada—). Al ser expuesta a la gliadina, la enzima transglutaminasa tisular modifica la proteína y el sistema inmune del individuo hace una reacción cruzada en contra del intestino delgado, causando una reacción inflamatoria que causa atrofia de las vellosidades que recubren el intestino e interferencias en la absorción de nutrientes.
    En condiciones normales todo alimento ingerido debe pasar por un proceso de digestión que lo degrade en partículas más pequeñas para que éstas puedan ser luego absorbidas. Esta absorción de alimentos tiene lugar en el intestino delgado y para que esto sea posible es necesaria la existencia de vellosidades que, a su vez, podríamos comparar con raíces microscópicas que cuelgan en el interior del intestino. Su papel en la absorción es similar a la que realizan las raíces de los árboles siendo la longitud de éstas esencial para que dicha absorción se produzca en mayor o menor grado. Cuando la longitud de la vellosidad se acorta, la absorción se reduce y la nutrición de la persona queda comprometida.
    Y es esto precisamente lo que sucede con los celíacos, que sufren de un acortamiento de estas raíces, lo que provoca una intolerancia al gluten.
    Es un trastorno que aparece en personas genéticamente predispuestas, de todas las edades a partir de la infancia. Los síntomas incluyen diarrea crónica, retraso del crecimiento y/o del desarrollo infantil, fatiga, erupciones en la piel, pérdida de peso, cambios en el carácter, vómitos y vientre hinchado, aunque estos síntomas pueden estar ausentes y aparecen de vez en cuando, estos síntomas pueden aparecer en cualesquiera de casi todos los órganos y sistemas del cuerpo. Se estima que la enfermedad afecta a 1% de la población de lenguas indo-europeas, aunque se piensa que es una enfermedad considerablemente sub-diagnosticada. Como resultado de exámenes precoces, se está observando un número creciente de diagnosticados asintomáticos.[1] El único tratamiento eficaz es el cambio a una dieta por vida libre de gluten y permitir la regeneración de las vellosidades intestinales.
    A pesar de que el trastorno es causado por una reacción a las proteínas del trigo, no es lo mismo que una alergia al trigo. El término adecuado es intolerancia al gluten, enteropatía sensitiva al gluten, esprue endémico no-tropical y esprue celíaco.[2] El término «celíaco» viene del griego κοιλιακος (koiliakos, abdominal), introducido en el siglo XIX en una traducción de un documento considerado como una descripción de la enfermedad por Areteus de Capadocia (en la antigua Grecia).[3]
    Datos básicos
    Se puede presentar en cualquier etapa de la vida, y aunque se suele diagnosticar en la infancia, en países desarrollados se diagnostica cada vez más en adultos. Es más frecuente en personas de piel blanca y en climas tropicales.
    Para que se desarrolle la enfermedad es preciso que exista una predisposición genética y un disparador. En el caso de las mujeres el disparador puede ser el primer parto y en los hombres cualquier intervención quirúrguica abdominal.
    Es una enfermedad de origen genético pero no hereditaria. Sin embargo, el hecho de que una persona padezca la enfermedad hace que aumenten las probabilidades de que sus familiares la padezcan, en comparación a la población en general.
    Se trata de una enfermedad crónica.
    Debido a los cambios en la estructura y función de la mucosa del intestino delgado, el organismo pierde la capacidad de digerir y absorber los nutrientes de la comida.
    La principal causa de este trastorno es una reacción inmunitaria mediada por las células, hacia los componentes del gluten por ser una alergia típica mediada por inmunoglobulinas IgE. Las dianas de la respuesta inmunitaria son las gliadinas, proteínas que componen el gluten, presentes en cuatro principales cereales: trigo, cebada, avena y centeno.
    La mayoría de los pacientes mejoran de sus síntomas cuando ingieren una dieta sin gluten, pero algunos pacientes sufren de una celiaquía refractaria, que es debida en muchos casos a una gran sensibilidad al gluten, incluso cuando éste se encuentra en cantidades muy pequeñas en la dieta. En la elaboración industrial de muchos alimentos se añade gluten como espesante o gelificante que puede ocasionar síntomas a los pacientes que padecen esta enfermedad.

     Formas de celiaquía

    Celiaquía clásica: Donde predominan los trastornos intestinales, es la más fácil de detectar y constituye la punta del iceberg celíaco.
    Celiaquía potencial: Comprende a las personas que tienen predisposición genética (familiares en 1º celíacos), presentan alteraciones inmunitarias pero las vellosidades de su intestino están intactas.
    Celiaquía silente: La sintomatología es prácticamente nula pero los enfermos tienen alterada la mucosa yeyunal (atrofia en las vellosidades). Presentan marcadores serológicos positivos y HLA- DQ2/DQ8.
    Celiaquía latente: Los enfermos no tienen síntomas, en general se trata de personas con predisposición genética . Pueden desarrollar la enfermedad de manera súbita. Esta tipología es la más difícil de diagnosticar.
    Celiaquía refractaria: La dieta libre de gluten no elimina los trastornos intestinales, estos enfermos tienen solo 50% de supervivencia ya que la predisposición a desarrollar procesos neoformativos, como el linfoma intestinal e infecciones concomitantes es muy alta.

     Signos y síntomas

    • Pérdida de las vellosidades normales del intestino delgado, con la consiguiente disminución de la superficie de absorción de nutrientes.
    • Importante mejoría cuando se retira el gluten de la dieta.
    • Síndrome de malabsorción intestinal debido a la diarrea en el 50% de los pacientes.
    • Carencias nutritivas de hierro, vitamina B12, vitamina D.
    • Aumento del riesgo de desarrollar un linfoma de células T, en los casos no tratados.
    • Predominio de la enfermedad en la población del norte de Europa.
    • Distensión abdominal, esteatorrea y desnutrición.
    • Talla baja (afecta el crecimiento en los niños no tratados).
    • Dolor abdominal recurrente.
    • Diarrea, vómitos.
    • Vientre hinchado.
    • Erupciones en la piel.
    • Fatiga habitual.
    • Depresión.
    • Irritabilidad.
    • Trastornos psiquiátricos.
    • Retardo de menarquia (mujeres).
    • Infertilidad.
    • Aborto repetido.
    • Osteopenia del adulto (5% de ellas corresponden a enfermedad celíaca).
    Además, la mala absorción de alimentos puede originar:
    • Anemia: glóbulos rojos escasos o de mala calidad en la sangre. Predomina la anemia de tipo carencial o ferropénica y la megaloblastica por deficiencia de vitamina B12.
    • Raquitismo: huesos mal calcificados y que crecen mal por falta de vitamina D. En los adultos se tiene más frecuencia de osteoporosis.
    • Calambres musculares por falta de calcio.
    • Piernas y cara hinchadas. Esto se llama edema y se debe a la falta de proteínas en la sangre.
    • Otros órganos que pueden dañarse son los siguientes: dientes, páncreas, hígado y tiroides.
    • El gluten
      El gluten es una proteína amorfa que se encuentra en la semilla de muchos cereales (trigo, cebada, centeno, espelta, kamut, triticale y posiblemente avena) combinada con almidón. Representa un 80% de las proteínas del trigo y está compuesta de gliadina y glutenina.
    • Cómo detectar la intolerancia
      El diagnóstico hoy por hoy se basa en concurrencia de sospecha clínica, serología y biopsia intestinal compatibles con la celiaquía. Ninguna de las pruebas por sí sola confirma el diagnóstico.

       Serología

      Se ha demostrado la existencia de anticuerpos presentes en sangre de pacientes celíacos. Estos son:
      • Los anticuerpos antigliadina, con moderada sensibilidad y especificidad.
      • Los anticuerpos antiendomisio, pobre sensibilidad en menores de 2 años e individuos con déficit selectivo de IgA. Su isotipo IgA goza de una especificidad cercana al 100%.
      • La transglutaminasa tisular, es el autoantígeno reconocido por anticuerpos antiendomisio.
      Todos estos anticuerpos tienden a negativizarse con la dieta de exclusión de gluten.
      En algunos casos se ha observado un déficit aislado de Ig A.
    • Tratamiento
      El único tratamiento a día de hoy para la celiaquía es la total y estricta ausencia de gluten en la dieta.

      Alimentos que con seguridad contienen gluten

      Deben ser prohibidos.
      • Pan y harinas de trigo, centeno, cebada y avena.
      • Bollos, pastas italianas, pastas de sopa, galletas, bizcochos, magdalenas y pastelería en general.
      • Sémola de trigo.
      • Productos manufacturados en cuya composición entren cualquiera de harinas citadas y, en general, cualquier alimento preparado o manufacturado si el comerciante no específica que no contiene gluten.
      • Alimentos malteados.
      • Chocolates (excepto si existe declaración expresa del comerciante).
      • Infusiones y bebidas preparados con cereales: malta, cerveza, agua de cebada.

      Alimentos que pueden contener gluten

      Solamente permitidos previo informe expreso del fabricante de que no contienen gluten.
      • Charcutería en general (mortadela, salchichas, pasteles de jamón o carne).
      • Queso fundido, queso en láminas, otros quesos sin marcas de garantía.
      • Patés y conservas.
      • Dulces y caramelos.
      • Turrón, mazapán.
      • Café y té instantáneos.

       Alimentos sin gluten

      Pueden consumirse libremente.
      • Leche y derivados lácteos (queso, mantequilla, requesón, nata).
      • Carne, pescado y mariscos frescos.
      • Huevos.
      • Frutas
      • Verduras, hortalizas y legumbres (frijoles, arvejas, lentejas, soja).
      • Arroz, maíz y tapioca (harina y almidón).
      • Azúcar.
      • Miel.
      • Aceite
      • Margarina.
      • Sal, vinagre, pimienta, levaduras sin gluten, colorantes.
      • Café y te natural (no instantáneos), hierbas aromáticas (manzanilla, poleo, hierba luisa).
      En el caso se sobreentiende que todos estos alimentos están permitidos en su estado natural pero no en conserva. Con ellos puede cocinarse, preparar salsas y combinar entre sí.
      Ciertos alimentos pueden contener o no gluten dependiendo de su procedencia: almidón modificado E-1404, E-1410, E-1412, E-1413, E-1414, E-1420, E-1422, E1440, E-1442, E-1450, fibra vegetal, fécula, proteína, proteína vegetal, colorantes, malta, extracto de malta, extracto de levadura, levadura, jarabe de malta, proteína vegetal hidrolizada, colorante, aromas, saborizantes, espesantes, gofio, almidón, fibra, harina, sémola, hidrolizado de proteína.
      Cabe destacar que en algunos casos, en ciertos países algunas empresas han mostrado una preocupación y han certificado sus alimentos como libres de gluten.

    • La dieta sin gluten

      Una vez diagnosticada la intolerancia celíaca, el único tratamiento existente consiste en mantener una dieta estricta sin gluten y de por vida.
      La dieta no puede curar la enfermedad pero la controla. De modo que, con ella, se consigue la completa normalización clínica del sujeto que la padece y evita las posibles complicaciones a corto, medio o largo plazo.
      No debe iniciarse una dieta sin gluten sin haber realizado previamente una biopsia intestinal que lo justifique, por la alteración de la mucosa. La prescripción de esta dieta, sólo porque hay sospecha de intolerancia a esta proteína o por el resultado de los anticuerpos específicos elevados, sin haber realizado una biopsia intestinal que lo confirme, es un error que se comete con frecuencia y lo único que se consigue es retrasar o enmascarar el diagnóstico de una posible intolerancia celíaca.
      La dieta debe seguirse durante toda la vida. Está demostrado que el consumo continuo de pequeñas cantidades de gluten, puede dañar severamente las vellosidades intestinales o provocar otras alteraciones y/o trastornos importantes nada deseables, incluso en ausencia de síntomas. La dieta sin gluten permite la recuperación vellositaria, así como la desaparición de los síntomas.
      La dieta sin gluten debe basarse, fundamentalmente, en alimentos naturales y frescos que no contienen gluten: leche, carnes, pescados, huevos, frutas, verduras, legumbres y los cereales que no tienen gluten: maíz, arroz, mijo y sorgo, combinándolos entre sí de forma variada y equilibrada.
      Se eliminará de la dieta cualquier producto que lleve como ingrediente trigo, cebada, centeno, triticale (híbrido de trigo y centeno) o avena.
      Para la correcta adquisición de productos sin gluten, la FACE (Federación de Asociaciones de Celíacos de España) distribuye unas listas entre sus socios con aquellos alimentos que se pueden consumir sin peligro alguno aun siendo manufacturados. Se debe evitar el consumo de productos manufacturados que no esté dentro de estas listas.
      Como norma general, deben eliminarse de la dieta los productos a granel, elaborados artesanalmente o los que no estén etiquetados, donde no se pueda comprobar el listado de ingredientes.
      Los celíacos tienen muy restringida la elección de alimentos en su dieta habitual debido al uso frecuente de la harina de trigo, almidones y del propio gluten, en la elaboración de productos de consumo general. Los celíacos se ven obligados a evitar, aproximadamente, el 70% de los alimentos comercializados existentes en la Unión Europea.
      Algunos productos etiquetados «sin gluten» o «aptos para dietas sin gluten» o que llevan el símbolo internacional «sin gluten» (espiga barrada), a menudo contienen trazas de gluten y en ocasiones sobrepasan todos los límites establecidos. La ingesta continuada de este tipo de productos puede resultar perjudicial para el celíaco porque, pues como ya se ha señalado, el hecho de tomar gluten y no manifestar síntomas no quiere decir que sea tolerado. Por esta misma razón, aun conteniendo el producto esa marca, no se debe consumir si no está nombrado en las listas de las Asociaciones de Celíacos.
      Se ha de tener precaución con la manipulación de los alimentos con el fin de evitar la contaminación de los mismos. Se evitará freír alimentos sin gluten en aceites donde previamente se hayan freídos productos con gluten. En aquellas casas en las que hay un celíaco, se recomienda eliminar las harinas y el pan rallado de trigo y utilizar en su lugar harinas y pan rallado sin gluten o copos de puré de patata para rebozar, empanar o espesar salsas. De esta forma, casi todos los alimentos que se preparen los puede tomar toda la familia, incluido el celíaco. Se debe tener precaución con las harinas de maíz, arroz, etc. de venta en panaderías o supermercados sin certifcar la ausencia de gluten. Pueden estar contaminadas si su molienda se ha realizado en molinos donde también se muelen otros cereales que contienen gluten.
      Los excipientes de algunos medicamentos contienen gluten. En España los laboratorios tienen la obligación de indicar su contenido en el prospecto y de realizar una advertencia.
      Los alimentos importados pueden llevar a la confusión. Un mismo fabricante puede emplear, según las distintas normativas de los países, distintos ingredientes para un producto que se comercializa bajo la misma marca comercial.
      Finalmente, y como norma general, si se sospecha que un producto puede contener gluten, no debe consumirse.
    • Trastornos de comportamiento
      Un niño celíaco sin tratar puede presentar apatía (desinterés o decaimiento) con irritabilidad y llanto fácil. Esto sin embargo puede desaparecer una vez iniciado el régimen sin gluten.
      Además, pacientes celíacos que han estado en contacto con gluten han manifestado estados de tensión, irritabilidad, depresión, e incluso, pérdida de la concentración en cantidades mínimas, afectando su desempeño en la vida diaria.
      Si se descubre la intolerancia celíaca siendo ya adulto y el celíaco no apoya adecuadamente su tratamiento dietético con una disciplina psicológica y reemplazando aquellas masas apetecibles, se puede generar una frustración muy grande en el paciente, sobre todo en quienes no tenían restricciones en su dieta anteriormente y también en aquellos que no se han informado suficiente sobre las consecuencias de la ingesta de gluten; también suele haber casos en que el enfermo llega a sufrir infertilidad.            
    • fuente wikipedia

    jueves, 24 de noviembre de 2011

    El niño en la cocina: Algo más que un chef



    Cocinar en familia en casa puede ser un verdadero placer. Es una actividad muy importante: une a padres e hijos, y trae muchos beneficios a los niños. Con la cocina conjunta, no sólo tendremos una nueva y divertida actividad fácil de hacer, sino que estimularemos las habilidades del niño, y su curiosidad por los alimentos que menos les gustan. 

    Cocinar suele ser una tarea más en el hogar, padres o madres muchas veces lo ven como una obligación que, incluso, les puede quitar tiempo para estar en familia. Debemos considerar lo contrario, la cocina es una buena aula de aprendizaje para los niños, en ella desarrollarán más cosas de las que creemos. También aprenderan a cuidar su salud. Aquí algunos trucos para los padres. 

    ¿En qué puede beneficiar la cocina al niño? 

    En la cocina, padres, madres y niños pueden encontrar un buen espacio de comunicación. Cocinar en familia aporta mucho a los niños: aprenderán de matemáticas, de alimentos, de ingredientes, de lectura, de coordinación. También es el mejor sitio para que los niños aprendan las texturas, los sabores, los colores. Los padres debemos aprovechar para hablarles de la comida sana, las vitaminas, los minerales, las grasas, por qué los vegetales son buenos, como llega la comida del niño al plato.

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